Diálogo transcursivo

Bruno Marcos Carcedo, David García Casado

(Extracto de una conversación mantenida a través de correo electrónico.)

 

Fecha: viernes, 24 de marzo de 2000 22:12

De: david garcia <davidgc@sprain.com> para Bruno Marcos <brunomarcos@wanadoo.es>

Me ha llegado tu texto (Discursos transcursivos, del autor al texto), esta bastante bien. Envíame la version ampliada, estamos pensando en un Schema 3 "experiencia". Algo que tu escrito describe como un rebasar los límites del texto ¿qué sucede cuando esto pasa? Tal vez sea un numero suicida que implique el fin del proyecto, pero ¿qué mas da? Todo proyecto tiene una vida limitada marcada por su transcurso. El discurso deviene transcursivo ;) Además creo que tu tambien has estado reflexionando sobre ese suicidio del arte. Tus comentarios han translucido esta intención. No se si me equivoco...

 

Fecha: Tue, 28 Mar 2000 00:03:10 +0200

De: "brunomarcos" para "david garcia"

Subject: saludos y refutación al "autosuicidio"

A tu carta me ha venido como síntesis la palabra autosuicidio, es como un matarse matarse, un epíteto, una retórica, una tautología, redundar en lo que se está haciendo. Para mí la muerte del decir es pasar a decir, por ejemplo, en internet. Lo transcursivo no es sólo lo que pasa en el tiempo, lo que transcurre, sino lo que atraviesa múltiples dimensiones , también la del tiempo. En geometría sería una radiación de rectas, un haz de rectas infinitas que pasan por un punto. En internet un supervínculo. Como escribí en Muerte del Arte se trata de una indiferenciación, de una disolución en las grandes corrientes de tráfico de ideas. Cuando hablo de traspasar los límites del texto no me refiero a reconquistar la vida como en otras ocasiones, entregarnos a la experiencia que nos reubique sobre el suelo de nuestro existir, sino la experiencia del decir y el oir que veníamos teniendo. Por lo tanto creo que se mezclan dos cosas distintas pero relacionadas, por una parte la experiencia del texto y por otra la experiencia del abandono. Esta última, de la que a veces te habré hablado, supone cosas como el desprecio por la institución arte, la insatisfacción de las espectativas de comunicación, una sensación de pérdida del tiempo y de pérdida de la plenitud de la vida, del tiempo robado a la felicidad; pero, sobre todo, hay una clara conciencia nihilista, una forma rebelde en la cual creo que el silencio se vuelve elocuente. Sin embargo las formas del abandono tanto pueden ser el silencio como el hablar, hablar mucho, mucho más que antes, hablar por hablar, como un ruido de fondo. Cumplir con placer nuestra misión de eterno retorno, de devolver al continuo sonar del mundo sus mismas palabras geniales e idiotas. Veo que a aquello que ha irrumpido en mi pensamiento con un salto dramático le ha sucedido siempre una danza de inercia, al entender las cosas complejas me hago más sencillo, me abandono a mí mismo, me desvanezco, desaparezco. La forma en que se comunican estas dos cosas es el abrazo en el que a la insatisfacción del decir se le une la certidumbre de nuestro ser como parte de un ciclo. Luego la humildad existencial y lo ridículo de nuestros ingenuos gestos de rebeldía, el momento en el que podemos callar o empezar a hablar para siempre, sin que ninguna de las dos cosas sea distinta de la otra.

 

Fecha: martes, 28 de marzo de 2000 11:35

De: "david garcia" para "brunomarcos"

Subject: texto muerto

Hola Bruno. Preciosa carta. He encontrado algunos instantes poéticos hermosos. Pero no, me has entendido mal, siempre he entendido esa muerte como un decir delirante que abandona su forma, es decir la del arte, para entrar en la necesidad. Un compromiso con los medios para trabajar en su modulación. Somos operadores de onda, de síntesis. Pero yo quiero representar esto, ese instante de desvanecimiento para forzar un movimiento de conciencia en el espectador. >La forma en que se comunican estas dos cosas es el abrazo en el que a la insatisfacción del decir se le une la certidumbre de nuestro ser como parte de un ciclo.< http://w3art.es/inbbaanet/creacion/textomuerto.htm

Lo que sucede es que ultimamente me invade un profundo pesimismo de la palabra, una especie de muerte por inutilidad, como si nadie recogiese un testigo. La palabra poética muere pues no crea. Esto es algo muy subjetivo que interfiere a su vez en mi modo de leer la palabra.

 

Fecha: Sat, 1 Apr 2000 03:34:55 +0200
De: "brunomarcos" para "david garcia"

Subject: Re:texto muerto

 
Creo que lo que late dentro de esa necesidad de que llegue lo que se hace, de que el espectador coja el testigo, es un deseo natural de hablar y, seguramente, de seducir. Como dice Brice Echenique puede ser que escribamos para que nos quieran. El sujeto absoluto no existe, somos por reflejo. Sé más de mí por el reflejo que vea de mí en ti que por lo que yo descubra al escribir esta carta, aunque tú o yo parezcamos sólo un escusa.
A Schema quizá le ocurra que, como muchas de las cosas que hacemos, sea endogámica, casi incestuosa, porque el lector somos al fin nosotros mismos. Tal vez porque como dice Wittgenstein en él prólogo a su tractatus, sólo podrá entender esto quien ya lo haya pensado antes. Se podría hablar mucho de la insatisfacción del decir a partir de esto, del sentido aporético de nuestra experiencia comunicativa, algo que a mí me lleva hasta le recuperación de la narración en el sentido más absolutamente tradicional, le narración de lo excepcional, la narración de la aventura. Quizá mi abandono a mí me lleve a lo literario, me reencuentre con la literatura, con ser escritor. El arte no ha superado aún su sentido utópico de descubrimiento, su epatar, y tal vez sea cierto que descubre, que además de representar presenta. Aunque creo que será de una forma muy pequeña, como pequeños trozos del mosaico de la repetición, del mosaico de la imagen de un círculo, donde la forma de mostrar fragmentos es infinita.
En fin quizá a Schema le sea necesario abrirse, crecer, no ser un sitio sino un cruce, cuya muerte tenga lugar por disolución babélica donde las voces acaben por laberintizar el discurso. Todas las expresiones en internet deberán aceptar que abandonamos el patrón del libro, la era de Guttemberg y por lo tanto la tiranía del autor y de su unidireccional experiencia comunicativa.
Mis Discursos Transcursivos finalmente serán un texto enlazado a sí mismo, un antilibro que jamás se podrá llevar a papel de una forma que no sea fragmentaria pues el orden de los enlaces creará infinitos itinerarios. No será un libro sino un texto que sólo se podrá leer en un ordenador.

 

Fecha: Mon, 03 Apr 2000 18:34:34  0000
De: "david garcia" para "brunomarcos"

Es cierto, somos guiados por una apariencia de ser, pero acaso no es ese el destino de la comunicacion, una pura deriva interpretativa.
Tu hablas de un reflejo, ¿crees que es eso lo que perseguimos? Yo más bien entiendo una transparencia o una evidencia de las estructuras que median nuestras relaciones. Busco invisibles. Busco el signo que me defina, no para una eternidad (y he aqui la radical diferencia) sino en un instante de producción concreto. A veces soy david, a veces un artista, a veces ambas cosas etc...Somos un signo absolutamente abierto que puja por la significancia en un momento de comunicacion, un habla que se articula rizomaticamente. La efectividad no podra ser pensable o no se producira. No aspiro a la seducción, aspirar a ella es no conseguir que se produzca, Warhol habla mucho de esto. Necesitamos una comunidad en la que este tipo de comunicacion se produzca independientemente de nuestras pretensiones, ser moduladores (DJ) de ella pero nunca decidir su forma. un espacio ante todo des-egoizado y productor de medios, esos intersticios de goce que desmantelan cualquier pretension de verdad o muerte.


Fecha: Thu, 6 Apr 2000 19:10:03 +0200
De: "brunomarcos" para "david garcia"

 
Decir que somos operadores de onda es decir bien poco, querido amigo, es algo así como decir que tenemos sentidos y un inteligencia capaz de sintetizar y emitir. Que existe una estructura verídica debajo de todo, es una utopía como otra cualquiera, útil relativamente, siempre y cuando no elevemos el estructuralismo a una potencia cuyo exponente sea él mismo, con lo que obtendríamos un cierre categorial perfecto y, de regalo, un juego de tautologías y un álbum de palíndromas.
La única transparencia que hemos podido darnos es aquella que nos deja ver, al otro lado de la cosa, un espejo que nos devuelve lo que ya sabíamos. Solamente la fantasía va más allá -a través del espejo-. (Alicia en el país de las maravillas de Carrol o programas metafísicos). En el momento en que forzamos a algo para que se haga transparente su verdad se fuga. En realidad, la única forma de hacer transparente algo para nosotros es arrojar su enigma al inconsciente y aburrirnos entre los escombros con la razón al hombro. Que nuestra capacidad para decir sea mezclar,  tal vez otro reduccionismo no sé si empírico o pasivo, o tal vez el reestreno de la ilusión de otra creación pura. Mezclar no me gusta, siempre me ha parecido un ejercicio muy pobre y el collage una estafa que encubre. Sin embargo la idea del plagio me encanta. El ser cíclico del decir es redecir, la repetición por convulsión o descubrimiento. Pier Menard autor del Quijote, escribe el Quijote exactamente igual a como es. El título lo dice todo porque nosotros sabemos que el Quijote lo escribió Cervantes, pero ya el propio Cervantes juega a este juego cuando al comienzo del libro nos dice que él encontró este manuscrito y que su autor era un tal Cide Amete Berenguer.

Tienes razón, en algún sentido somos puertos que rearticulamos el sonido del mundo, pero en lugar de ser operadores de onda yo creo que somos  vórtice, lugar donde toda la intensidad se repite con toda la intensidad, repetición en cada una de las vidas que ocurren como si estas fueran únicas. Donde todo se repite, pero sobre todo se cumple.

 

Fecha: Friday, April 07, 2000 5:23 PM
De: "david garcia" para "brunomarcos"

Perdona, pero tengo la sensación de que estamos en dos planos de argumentación distintos. No he hablado de estructuras verídicas, en todo caso erróneas. Pero, al fin y al cabo conformamos un texto -tu y yo lo estamos haciendo ahora- en el que las palabras no cuentan, pero si los signos que  ponen en juego esta comunicación. Hay algo en tu decir que reverbera, busca el tiempo. Un tiempo de lectura que vendrá, literario. Como un mensaje en una botella. Me interesa transparentar esta comunicación, encontrar que tiempos de escritura y de lectura coexisten en ella, donde esta el link que establece la voluntad de réplica, como nos afecta...¿qué realidad genera para nosotros?
No divido para nada esta actividad de dialogo con el resto de mi producción, sencillamente forma parte de ella, la condiciona, forma parte de su tejido. ¿Vórtices de tension del texto?
Tal vez,
¿Qué opinas?
 

Fecha: Sat, 8 Apr 2000 18:20:52 +0200
De: "brunomarcos" para "david garcia"

 
Como la conversación se ha ido a dos planos distintos supongo que se ha ido del texto, quizá sea ese el espacio del texto, salirse del mismo plano, saltar de la geometría euclídica a la espacial. No podemos estar hablando en dos planos distintos porque en la geometría en la que estamos el paralelismo no existe (ya para la geometría euclídica se dedefine paralelismo como  la relación entre rectas o planos  que no se cortan jamás o bien, se dice, que se cortan en el infinito) hablando de lo que hablemos estaremos hablando de lo mismo a no ser que alguno de los dos sea un extraterrestre. Podemos hablar en distinto idioma, en distinto orden, pero seguro que del mismo mundo. Establezcamos cuál es el vínculo entre los dos planos.

Postdata: espero que el ser literario no sea algo malo.

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