Notas: fragmento 1

Miguel Angel Barba Bautista

 

Hacer arte es construir proceso artistico, experiencial del artista para con el mundo y asi para con los otros y asi para consigo. Ejercicio plástico comunicativo intelectual, perseguidor de ideologia.

Porque decir arte es decir mecanismo, mecanismo de intercambio de experiencias; experiencia en sí mismo.

El arte se pone así al servicio del sujeto al servicio del arte.

Realidad construida, en proceso de construcción; ya no podemos hablar nunca más de muerte o desaparicion, pues seguira habiendo arte mientras haya producción.

Es en el fondo una cuestión de medidas, de ánimos y de potencias, de hambre de discurso y de análisis en la confrontación del propio trabajo de uno con el propio trabajo de otro; de puesta en escena, de disección. Vuelvo a repetir, de hambre de discurso.

Es una cuestión de pesos, de tanteo, de construcción de trabajo individual a partir de trabajo colectivo a partir de trabajo individual.

Y es que la única labor social y democrática del arte es la de hacerse descubrir en las consciencias, es la de hacer individuos conscientes del mundo, de sí. Porque ni es finalidad ni persigue fin que no sea ese.

Así, el camino del arte es la búsqueda de dispositivos de presencia (la del individuo, la del artista) y de afirmación, de localización de intereses. Pero intereses que confluyan en el mundo, en los hombres mismos; que ni trasciendan lo sesible ni busquen justificación en ningún tipo de estructura abstracta.

Y es que es un error justificar la acción en la oposición a un espejismo opresor, alienador y vigilante de las consciencias; porque tal espejismo es invención regulada (por el sujeto) y no reguladora; porque no supone verdad en sí mismo, sino en quien se la otorga.

Porque el discurso del arte posee su propia metodologia (la del arte), su propia politica, carente de temática. Y así no necesita de ninguna otra añadida, como por ejemplo aquel carácter político izquierdista revolucionario que descarga responsabilidades en supuestas entidades inmateriales, en las cuales, efectivamente, no se consigue crear ruptura real (¿ruptura con respecto a qué?¿con respecto a una intención, a una actitud?); porque como mucho lo que logra es enunciado, uno más, con el mismo origen, que depende de su grado de potencia para establecerse. En todo caso puntos de inflexión en la misma línea, nunca ruptura ni tangencia.

Y es que solo la iniciativa inteligente y el solo interés constructivo sera eficaz en el arte en la producción de renovadas estrategias de comparación, que por ser comparativas exigen el diálogo. En definitiva, propiciar la aparición de apéndices que posiblemente, algún dia, tengan la capacidad de conformar un cuerpo entero.

Lo que el arte es: función; función del sujeto que lo ejercita, de aquel que le dedica tiempo, de aquel que se completa dándole sentido; porque la tarea del artista no es salvar al mundo: la tarea del artista es salvarse a sí mismo y contar a los demás como lo ha hecho (como lo va haciendo)

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