Música al reverso del nudo

Qué vegetación crece al margen del intercambio de signos. Qué otro lenguaje como el reverso de nuestras palabras acordadas, del nudo establecido por la máxima aproximación entre significantes y significados, a su éxtasis aparecido en la formulación del significante PALABRA, que pone en crisis todo el resto de las palabras que se alejan de los vínculos trascendentales del nudo trinitario: autor-obra-sentido, a la palabra la contigüidad del caos, el caos que ha de rodear el momento del diálogo. Todo lo que no es signo gira en el lleno entrópico y cobra, en algún punto, una dirección morfológica, neguentrópica, es la música paralela a la palabra, el ruido que crece en el espacio marginal a la experiencia dialógica, un orden hecho con un desorden acoplado ergonómicamente, como música sin forma, el espectro de sonido que el teléfono lanza mientras la línea está ocupada por la conexión a la red.

Bruno Marcos Carcedo